martes 10 de enero de 2012
Alba.
El camino no había sido recorrido en vano
Era símbolo de algo más inmenso,
más efímero,
sutil y volatil.
Un camino largo y destruido,
cubierto por la arena,
pues los años quisieron borrar hasta el último rastro.
Y en el fondo lo olvidaste,
¿Para qué era que avanzabas?
¿A quién estás ansioso de encontrar?
Sí quien querías que te acompañara,
te abandono casi en la cima.
No era preciso llegar.
Y retrocediste,
la cuesta abajo era más fácil,
y quizás hasta podrías encontrar
a quien perdista al querer llegar.
Quizás...
quizás, fue mejor que te detuvieras.
Fue mejor que miraras arriba de nuevo,
que no necesitabas regresar,
que querías avanzar.
Y dejaste todo atrás,
a las luz de un amanecer,
respiraste ese aire puro...
... y volviste a nacer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Quéjate sin miedo
Publicar un comentario en la entrada